en Alice on the stage, un articulo aparecido años después, Carroll recuerda a Alice Liddell, el modelo de su Alicia, del siguiente modo:
"Cariñosa, en primer lugar, cariñosa y dulce: cariñosa como un perro (y perdón por una comparación tan prosaica pero no conozco ningún amor terrenal tan puro y perfecto), y dulce como un ciervito; y además amable...amable con todos, encumbrados y humildes, grandiosos y ridículos, Reyes u Orugas, casi como si ella misma fuese la hija de un Rey, y sus ropas de oro labrado; y también llena de fe, capaz de aceptar las imposibilidades mas aberrantes con esa confianza firme que solo los soñadores conocen; y, por último, curiosa...desenfrenadamente curiosa, y con ese ansioso goce por la vida que sólo se da en las horas felices de la niñez, cuando todo es nuevo y justo y el Pecado y el Dolor no son sino palabras...palabras que no significan nada!"

1 comentario:

bella apatia dijo...

listen listen to the children!