El dinero
convirtió
a mis supuestos
amigos
en
aburridos burgueses
que luego de
beber
se suben
a un taxi
en vez
de seguir
cabalgando
la noche.

me quedé
sola
en la ciudad
de las hienas
que babean
y se burlan
de tu estado
de ánimo.

me quedé
sola
en la ciudad
en donde
todos salen
a mostrar
su desesperación
vestida
de autos caros
y camisetas nuevas.

Esto
no es
el infierno
porque peca
de
aburrido.

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