13.

anoche
cuando apoye
mi cabeza
en la almohada
di muchas vueltas
porque tenia
el estomago
lleno
de azúcar.

escribí muchas cosas
con la pluma
de mi estomago
y la tinta
de mi bilis
pero nunca tuve voluntad
para plasmar
palabras
en una hoja
porque el azúcar
se había
llevado
mis agallas
hacia otro lado.

hacia donde
van
las agallas
cuando no las uso?
donde esta
la alfombra
donde se guardan
los restos
de polvo
y mugre?

esto
de oscilar
entre la esperanza
y la desesperación
no me lo habían
contado.
esto
de querer
ser como el fuego
y terminar
siendo
como
un chorizo
olvidado
en la parrilla
de una reunión
de palurdos
un domingo
al mediodía,
tampoco.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

wow... muy bue

Anónimo dijo...

me gustó lo del chorizo olvidado, buena figura...

Mariana Manuela / terrorluzdia dijo...

un saludo, desde el anonimato cosmico